No quisiera volver a leer cuadernos viejos, ni siquiera encontrarlos tirados por ahí. Ya no los quiero, ya no me importan, son solo memorias que no quiero recordar y no deseo volver a encontrarme con aquellos sentimientos que fueron olvidados hace tanto. No quiero seguir adelante, pero tampoco retrodecer. ¿Es que acaso simplemente no puedo parar la ruleta de las emociones perdidas? +