Levanté la cabeza y vi más allá. No me arrepentí de haberlo hecho, el valor y el coraje siempre están en nosotros, pero se nos manifiestan cuando realmente lo deseamos o verdaderamente nos importa. Y me importó. No será lo más feliz lo que logré divisar, pero pude ganarme a mí misma. Cuando quiero, puedo ser valiente.